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5 trucos de coaching para profesores

La mente no es una vasija que haya que llenar, sino un fuego que hay que encender (Plutarco)

   Varios amigos profesores me comentan que les gustaría conocer algunas técnicas y habilidades de coaching para poder utilizarlas en el aula. Un coach tiene un rol muy diferente al de un profesor en una institución educativa, pero los profesores pueden utilizar herramientas de coaching para mejorar la comunicación y la colaboración con sus alumnos. Yo mismo he usado algunas cuando he dado clase a alumnos adolescentes. Aquí las presento, para que cada profesor experimente y se quede con aquellas que le resulten útiles:

  • Juzga lo menos posible y utiliza la escucha activa. Cuando te comuniques con tus alumnos, intenta no juzgar, ni cuestionar, ni valorar lo que dicen en la medida de lo posible. En vez de eso, haz un esfuerzo por conocer y comprender el mundo en el que viven (su visión, sus valores, su mapa del mundo). Cuando las personas se sienten cuestionadas se cierran automáticamente, se ponen a la defensiva y  pierden la confianza de la persona que las juzga. Este es probablemente el obstáculo más grande para una buena colaboración. Esfuérzate por conocer bien lo que piensan y sienten, porque te ayudará a adaptar tu trabajo a sus circunstancias. Muestra activamente que tienes interés por lo que dicen, pregunta más y opina menos, no des por hecho que comprendes a la primera todo lo que cuentan y cierra el diálogo interno que habitualmente tenemos mientras otros hablan. Nuestros prejuicios determinan el modo en que entendemos y tratamos a las personas, cerrando oportunidades. Escuchar activamente no implica que aceptes todo; siempre hay tiempo para juzgar y valorar lo que otros dicen o hacen, eso es mejor hacerlo de manera efectiva a través de feedback (último punto). En el coaching, la capacidad de generar confianza en la persona o personas con las que se va a colaborar es un porcentaje muy grande del éxito de la colaboración. Si tus alumnos sienten que tú les aceptas y respetas, tendrán una actitud más positiva hacia ti y tu asignatura.

  • Sé optimista. En este contexto, ser optimista significa que crees en el potencial de tus alumnos, que crees que las personas pueden cambiar y que no están condenadas a obtener los mismos resultados siempre. Se ha comprobado en repetidas investigaciones que los alumnos se comportan en gran medida conforme a las expectativas que el profesor tiene de ellos (efecto Rosenthal o Pigmalión). Lo que tú piensas de cada alumno condiciona muchísimo su comportamiento y sus resultados. Si eres escéptico acerca de ciertos alumnos o crees que puedes predecir su futuro en función de su conducta actual, vas a limitar mucho la efectividad de tu trabajo con ellos. Sé consciente de este punto; tus alumnos son responsables de su conducta, y tú eres responsable de lo que piensas sobre ellos y de los efectos que esto tiene

  • Ten un estilo colaborativo y abierto. Los estilos de liderazgo autoritarios basados en el control, la amenaza o las sanciones han mostrado ser muy inefectivos en múltiples contextos organizativos. Las personas y los grupos no dan lo mejor de sí por obligación, sino cuando están muy motivados. Basa tu estilo en la motivación y el entusiasmo, enamora a tus alumnos. Si esto te parece complicado no te preocupes; el coaching lleva décadas trabajando con líderes de organizaciones que tampoco saben cómo hacerlo, y que desarrollan habilidades motivacionales mediante el entrenamiento. Tú también puedes aprender a relacionarte y comunicarte de una manera que genere más motivación en tus alumnos. Las principales herramientas comunicativas para aumentar la motivación de tus alumnos son los verbos preguntar, involucrar, participar, escuchar, explicar, decidir… Por ejemplo, no te limites a decirles lo que tienen que hacer, involúcralos en la toma de decisiones y en la planificación de las clases. Explica todas tus decisiones y los motivos por los que las tomas, especialmente las que no sean populares, porque nada afecta más negativamente a la motivación que una situación vivida como injusta y arbitraria. Pon atención a cómo te comunicas con ellos (tono, lenguaje corporal, momento escogido, contexto, etc.), e intenta no interaccionar con ellos cuando estés agobiado o irritado. Hazles saber que su trabajo no te pasa desapercibido, verbalízalo. Y no basta con decírselo, muestra con tu conducta y tu actitud que los valoras; consultarles más y abrir espacios para que participen es una forma fantástica de sientan que su opinión importa.

  • Aprende a establecer acuerdos tanto individuales como con el grupo. No confundas el punto anterior con ser un profe enrollado, light o flojo, porque no tiene nada que ver. Un profesor abierto puede ser también muy exigente, pero en vez de ser autoritario involucra a los alumnos mediante acuerdos cuyo cumplimiento evalúa posteriormente junto con ellos. Para establecer acuerdos, utiliza una comunicación clara, esfuérzate en que las condiciones y objetivos estén perfectamente definidos (un consejo: tradúcelos a su idioma… para ello tienes que aprenderlo primero), y no des nada por hecho y comprueba que los han comprendido. Hazles repetir su parte del trato, sobre todo a qué se comprometen y cuál es el resultado de cumplirlo o no. Cuando cumplan el trato, refuerza su conducta positivamente. Cuando no lo cumplan, sé muy tajante con las consecuencias que ellos mismos acordaron previamente, pero hazlo de manera asertiva y constructiva, tal y como se explica en el siguiente punto. Desarrollar la asertividad y saber exigir responsabilidades a los alumnos sin enfadarse, molestarse o indignarse es fundamental para un profesor. No te olvides de recalcar la relación causal entre acuerdo-conducta-consecuencias.

  • Da más refuerzo positivo y feedback constructivo. El feedback es la información que les das a tus alumnos para que mejoren su desempeño, con el objetivo de que mejoren sus resultados académicos, cambien su conducta, se relacionen de otra forma con sus compañeros, etc. La principal característica de un feedback efectivo es que implica un aprendizaje por parte del que lo recibe. Por tanto, si tienes una conversación con un alumno sobre su desempeño, pero la información que recibe no le ayuda en la práctica a que mejore su trabajo, no se trataría realmente de feedback. Muchas veces, el modo en que se dice el feedback provoca, además, frustración, irritación, culpabilidad, baja autoestima, etc. La buena intención no es suficiente para que el feedback cumpla su función pedagógica, así que vamos a ver cómo se utiliza la herramienta de feedback en el coaching para que produzca aprendizaje y motivación en vez del efecto contrario. Primero, sé claro; un feedback muy general no es una información útil. Cuando des feedback, habla de conductas concretas y de resultados. Cuanto más preciso sea, más efectivo es el feedback. Segundo, involucra al alumno en su feedback. Para ello, utiliza preguntas abiertas (aquellas que no se responden con un “sí” o un “no”, y que empiezan por las partículas qué, cómo, cuándo, etc. ). Analiza con él qué conductas quiere cambiar, qué objetivos quiere obtener, cómo puede hacerlo, qué acciones concretas va a realizar, cuándo, y así sucesivamente. Concreta al máximo. Ayúdale a formular un plan de acción, que sea motivante para el alumno y cuyos objetivos y pasos sean factibles y realistas. Acordad cuándo y cómo vais a evaluar el cumplimiento de ese plan. Y tercero, sé constructivo y céntrate en las soluciones en vez de en los problemas. El objetivo del feedback no es señalar aspectos negativos, sino introducir cambios que los mejoren. Céntrate en esos cambios, pide al alumno que proponga soluciones, expón diferentes alternativas, y no olvides que una parte muy importante del feedback es comunicar no sólo lo que se puede mejorar, sino lo que ya se está haciendo bien. El feedback positivo refuerza las conductas positivas y aumenta la motivación de las personas que lo reciben.

Todas estas técnicas y habilidades de coaching son meras propuestas y sugerencias que cada profesor puede incorporar en la medida que le resulten interesantes y útiles, para combinarlas con su experiencia y otras herramientas pedagógicas.

Raúl González García, @Conektio

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15 Respuestas a “5 trucos de coaching para profesores

  1. Enhorabuena por esta entrada en tu blog. Explicas de forma muy clara 5 características (habilidades, desde mi punto de vista) que un/a buen/a profesional de la educación debe tener. A veces, cuando se presenta el coaching a los docentes aparece la duda (y el rechazo) de si es una metodología demasiado “amable” y permisiva hacia el alumno, y como muy bien remarcas, tener en cuenta al alumno, escucharlo y no juzgarlo, huir de las etiquetas no está reñido a la exigencia. La clave está en saber motivar y establecer compromisos y acuerdos sólidos con el alumnado.

  2. Coaching crítico

    Hola francescsedo! Estoy completamente de acuerdo con lo que comentas, a veces cuando profesionales de otras áreas toman contacto con el coaching, adquieren rápidamente ciertas habilidades (escucha activa, preguntas abiertas, actitud cercana), pero no llegan a interiorizar otras habilidades más avanzadas que conllevan más entrenamiento pero que son muy importantes y les ayudarían mucho en su trabajo, como establecer acuerdos y revisarlos juntos, tener conversaciones complciadas de manera asertiva, constructiva y orientada a soluciones, ayudar a un grupo a identificar objetivos y establecer un plan de forma participativa, etc. Un saludo!!

  3. Muchas gracias Raúl, me ha parecido muy útil lo que has escrito y es un campo emocionante la enseñanza. Tengo la convicción que es una de las profesiones que más debemos cuidar y aportar valor, porque ellos manejan nuestro futuro, en el presente. El coahing les brinda herramientas muy útiles en si día a día en las aulas.
    ¡Sigo tu blog con atención, gracias por compartir!

    Un saludo

    Natxo Requena

  4. Coaching crítico

    ¡Gracias por tu mensaje Natxo! Estoy de acuerdo, hay que innovar más en educación y especialmente en la educación de los profesores, cuantas más herramientas, recursos y metodología tengan a su disposición, más sencillo les resultará hacer bien su importantísimo trabajo. Para mí, es una de las profesiones más importantes que existen, ¡ojala se reconociera como tal en nuestro país! Un saludo, ¡nos vemos por aquí Natxo!

  5. Gracias por tu mensaje, debemos recordar siempre que trabajamos con seres humanos que responden mejor a estímulos positivos, y herramientas como las que se describen en tu blog nos sirven para mejorar nuestro trabajo diario en las aulas.

  6. Coaching crítico

    Hola Gina, ¡gracias por tus palabras!

  7. Claro, conciso i eficaz. Así es tu texto desde mi punto de vista. Trabajo en educación i tb soy formadora. Un abrazo.

  8. Raúl González García

    Gracias por tus palabras, un abrazo!

  9. Pingback: 5 trucos de coaching para profesores | tuexitocoaching

  10. Hola Raúl: me encantó tu objetividad y el sentimiento de un verdadero profesor. Yo soy portuguesa y estoy empezando a enseñar ELE este año. Me gustaría hacer un cuestionario a mis alumnos adolescentes de forma a motivarlos para el aprendizaje, sobre todo, de la lengua española con el objetivo de ir «a su encuentro». Claro que ya tengo unas ideas, pero a mí me gustaría preguntarte cuales crees que serían fundamentales, si no te causa molestias, claro. Gracias y un saludo.

  11. Raúl González García

    Hola! Me parece que un cuestionario es una forma muy buena de empezar a dialogar con tus alumnos y conocer sus preferencias, metas personales, formas de aprendizaje etc. Como mera propuesta:

    - Yo empezaría por ayudarles a vivir y visualizar su meta, es decir qué les motiva a aprender español, qué actividades podrán hacer cuando sepan hablar español, qué diferencias habrá en sus vidas, etc.

    - Pregúntales qué acciones educativas funcionan mejor para ellos. Cómo aprenden mejor, qué actividades disfrutan más, qué tipo de materiales les motivan más…

    - Celebra sus logros a corto plazo. El aprendizaje de un idioma es un proceso largo, hay que retroalimentar ese proceso celebrando por todo lo alto los pequeños logros. Cómo van a medir esos logros? Y sobre todo, cómo los quieren celebrar?

    Una vez fui profesor suplente de español en un instituto cuando vivía en Suecia, para alumnos entre 13 y 16 años. Me quedé sorprendido por los materiales que utilizaba la profesora, una mujer española licenciada en Filología Hispánica. Utilizaba la letra de pasodobles españoles de la época de mi abuelo para que los jóvenes suecos de hoy día aprendieran el idioma y la cultura española. No hace falta decir que esos pasodobles me aburrirían hasta a mí. Una de las actividades que planificó durante su ausencia, para que yo la realizara, fue proyectar la película Los abrazos rotos de Almodovar. Por aquel entonces yo tenía algo más de 30 años, y siendo partícipe de la propia cultura a la que pertenece la película, tengo que decir que a mí personalmente esa película de Almodova me aburre. Cómo crees que la vivieron los alumnos suecos de 15 años? Me dijeron que no entendían nada (y no por el idioma, ya que estaba subtitulada en sueco), y su lenguaje corporal expresaba aburrimiento absoluto. Decidí agarrar el toro por los cuernos, y en vez de películas de Almodovar empecé a proyectar capítulos de Los Simpson doblados y subtitulados en español, y en vez de pasodobles les puse vídeos de Youtube de artistas actuales de pop, hiphop, etc. en español. Vi de reojo cómo muchos alumnos escribían los nombres de los artistas que más les gustaban, y me contaron que después estuvieron buscando sus canciones en Youtube cuando llegaron a casa, para escucharlas una y otra vez. Muchos alumnos me dijeron que estaban sorprendidos porque no se imaginaban que se hiciera música tan buena en español, ya que lo único decente que habían escuchado eran Shakira y Juanes. Con esta anécdota quiero decir que el coaching implica también desarrollar cierta sensibilidad y empatía para descubrir y utilizar tanto los canales en que se mueven los alumnos, como su propio lenguaje, los contenidos y materiales que les gusta, etc. Ya sé que así dicho parece obvio, peor mi experiencia me dice que muchos profesores siguen esperando que los alumnos se adapten a sus materiales, y no al revés. De hecho, en una cultura que avanza cada vez más hacia lo audiovisual y lo digital, en la escuela se sigue sacralizando y priorizando lo textual. Un saludo!

  12. Hola Raúl. gracias por estos consejos, estaba buscando un cable por el cual aferrarme,nuestra realidad muchas veces nos supera en el aula con alumnos que tienen una cultura del dialogo muy diferente a la nuestra y es cierto debemos aprender y dejarnos guiar por ellos sin pecar de permisivos, y hacerles ver que son personas muy importantes para nosotros ,la cultura es dinámica al igual que ellos ,nos enfrentamos a un avance tecnológico (las Tics) para lo cual la mayoría somos inmigrantes mientras que ellos son nativos y tiene sus propios códigos.Nuevamente gracias.

  13. Raúl González García

    Gracias por tu comentario, a mi me da mucho ánimo saber que somos muchos más educadores y estudiantes de lo que parece queriendo llevar a cabo la revolución educativa, saludos!

  14. Pingback: 5 trucos de coaching para profesores - Educacion enpildoras.com

  15. Pingback: Congreso en de la EHU-UPV | La opción de educar en casa.

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